Productos bancarios XXII. Hipoteca a tipo fijo vs Hipoteca a tipo variable.

En la época actual, con los tipos de interés en mínimos históricos, es posible que alguien esté considerando la posibilidad de contratar una hipoteca a tipo fijo, en lugar de una hipoteca a tipo variable. Veamos una breve reflexión al respecto.GRAFIC IRPHvsEURIB

En los últimos años pudimos observar con estupor cómo los tipos de interés, en concreto, el índice Euribor, que es el índice de referencia usado más en la revisión de las hipotecas a tipo variable, han bajado hasta niveles irrisorios. Tanto es así, que actualmente, con el Euribor a un año moviéndose en un intervalo alrededor del 0,2% anual, bien se puede afirmar, sin temor a equivocarnos, que es difícil que baje más, que no le queda recorrido a la baja.

Aprovechando esta coyuntura actual, es posible que alguien se plantee la hipoteca a tipo fijo como una buena alternativa, pues su mayor ventaja estriba en que, precisamente, al contratar un tipo de interés estable durante toda la vida de la hipoteca, nos evitaremos así el efecto de la posible, casi segura, subida a medio o largo plazo del Euribor y, con él, de la cuota mensual que nos tocará pagar.

Las hipotecas a tipo fijo, normalmente, son contratadas a tipos de interés de salida superiores a sus homólogas a tipo variable, es cierto, pero a cambio aportan también un componente innegable de seguridad, sabremos exactamente cuánto nos tocará pagar mensualmente por nuestra hipoteca, suba el Euribor, o no y, ciertamente, si vemos el estudio sobre las cuotas mensuales de un hipotético préstamo hipotecario a tipo variable de 100.000€ durante los últimos años y que aporté en mi artículo de “Galakia” cuyo enlace os facilito al final de este breve post, creo que se entenderá que la alternativa del tipo fijo debería, cuanto menos, ser considerada. En resumidas cuentas, un suceso aparentemente difícil a corto plazo, como que el Euríbor suba y muchísimo, puede ser inevitable a diez años vista y, de hecho, si vemos la evolución de los últimos siete años, se ve cómo ello realmente puede suceder y más teniendo en cuenta a qué plazos, a qué vencimientos, se contratan hoy en día las hipotecas, a veinte, veinticinco o treinta años.

El estudio en cuestión está publicado en el mi artículo publicado el 10-09-2015 en www.galakia.com, del cual os paso el siguiente enlace:

“Y si contrato mi hipoteca a tipo fijo”

No se trata más que de una opinión personal, pero espero que, como mínimo, os invite a la reflexión. Estaré encantado, como siempre, de atender cualquier duda o sugerencia al respecto.

Jordi Mulé

Colegiado C.E.C. núm 13147