El dinero se multiplica

Sinergia

En el lenguaje coloquial tendemos a pensar que la cantidad de dinero es constante y coincide con el efectivo en circulación en las transacciones del día a día y, aparte, con el dinero depositado en todas y cada una de las cuentas bancarias existentes en el país. Eso que aparentemente puede parecer obvio hablando en términos coloquiales, resulta que no lo es tanto si analizamos la situación desde una manera más técnica, puesto que la verdad es que el Sistema Bancario produce un fenómeno tan cierto como curioso para un profano, que no es otro que la multiplicación de la cantidad de dinero total en circulación.

Este hecho tan aparentemente insólito no lo es si lo analizamos de manera somera. Ya se ha comentado en anteriores posts que en el apartado del pasivo del balance de los bancos están los depósitos de sus clientes, estos depósitos están en este apartado porque realmente constituyen para la entidad una obligación de reembolso de estas cantidades a sus propietarios, los clientes del banco. Es decir, que un depósito bancario no deja de ser sino un “préstamo” de dinero que el cliente concede a su entidad bancaria que deberá ser devuelto por ésta a este cliente según las caracterísiticas del depósito contratado; un depósito a la vista debe ser reintegrado en cualquier momento a la simple petición del mismo, un depósito a plazo puede necesitar (o no) la espera de un plazo de tiempo determinado, etc.

El coeficiente de caja

Aún así, lo cierto es que estas cantidades, si bien podrían ser reintegradas en cualquier momento, se demuestra de manera estadística que nunca son reintegradas en masa y en el mismo momento. Es decir, que una entidad bancaria, en condiciones normales, sólo dispone de una parte de efectivo total de sus clientes para atender sus peticiones, y con esta cantidad le basta y le sobra para atenderlas. Esta proporción de dinero líquido versus el total depositado en la entidad es el conocido como coeficiente de caja.

Así, por tanto, una entidad bancaria determinada mantendrá en reserva en efectivo un importe determinado que corresponderá a un tanto por ciento determinado del total de sus depósitos. Por ejemplo, si en esta entidad hay 500€ en depósitos y el coeficiente de caja es del 10%, el banco dispondrá de 50€ líquidos para atender las necesidades de sus clientes y los 450€ restantes los tendrá disponibles para poder dar préstamos y créditos a los mismos.

Si vamos más allá y suponemos que estos 450€ son puestos en circulación, por ejemplo, mediante préstamos a clientes que son abonados en sus cuentas bancarias tendremos que, si volvemos a aplicar la regla del 10%, 45€ se quedarán en reserva y 405€ quedarán disponibles para dar crédito, y así sucesivamente, 40,5€ en reservas y 360€ disponibles. Es decir, esta serie se distribuye según una progresión geométrica. Por lo tanto, vemos como nuestros 500 euros iniciales se van convertiendo en 500 + 450 + 405 + 360 + ….Del mismo modo, vemos como las reservas bancarias van aumentando, 50 + 45 + 40,5 + 36 + …

El multiplicador del dinero bancario.

El caso anterior es bastante simplificado, pues no tiene en consideración el efectivo en circulación fuera del sistema Bancario, en el bolsillo de los diferentes agentes económicos, pero sirve como explicación sencilla de cómo funciona este efecto a priori tan curioso pero, a su vez, tan util como real. Existe, para quien esté interesado, una expresión matemática muy interesante que resume lo expuesto, se trata del llamado multiplicador del dinero bancario, que nos permite calcular en cuánto se multiplica el total del dinero en el sistema bancario teniendo en cuenta el coeficiente de caja, el total de los depósitos bancarios, el total de las reservas bancarias y el efectivo en manos del público.

Así pues, podemos ver como los bancos tienen un papel primordial en la cantidad de dinero que circula por una Economía y como la concesión de crédito influye en la política monetaria de la misma; si no existieran, el dinero circularía sólo mediante el efectivo en manos del público y las transacciones sería lentas y penosas. Esta es una de las funciones primordiales del Sistema Bancario.